10 recomendaciones para hablar con tu hijo sobre cáncer

10 recomendaciones para hablar con tu hijo sobre cáncer

Cuando un familiar tiene cáncer o si existe una preocupación por esta enfermedad, los niños perciben que algo no está bien, sin la necesidad de saber de qué se trata. Aunque parezca casi imposible explicárselo a un niño, por los sentimientos que pueda llegar a tener, es mejor que ocultárselo o evitar el tema; hacer esto puede crear sentimientos confusos y de miedo. Te recomendamos contárselo a los niños con naturalidad, escuchar sus preocupaciones y responder todas sus preguntas de la mejor manera.

Aquí te damos algunos consejos que pueden servir para poder conversarlo con los niños:

  • Explícales la enfermedad; existen formas para hablar con los niños. Cuando son más pequeños es suficiente decirles Estoy muy enfermo, por eso voy mucho al doctor y me da un medicamento especial. Cuando son más grandes los niños, una explicación más detallada los dejará tranquilos.
  • Nombra la enfermedad; aunque cáncer sea una palabra fuerte, mantendrá informados a sus hijos sobre su enfermedad y evitará confusiones.
  • Evita sentimientos de culpa; mientras más pequeños son, se sienten responsables de tu enfermedad. Asegúrate que entienda que ni el, ni otra persona tiene la culpa de esto.
  • Sé realista; decirle a los niños que estás bien, provocará una decepción si es que tu salud no mejora, sé positivo y contagia tu esperanza sobre resultados verdaderos.
  • Mantén el contacto si es que debes ser hospitalizado. Hacer una llamada por día, hará que se sientan cerca de ti y no sientan que el cáncer los está alejando o poniendo en duda el cariño que sientes por ellos.
  • Toma sus sentimientos con seriedad; es muy probable que el niño empiece a tener diferentes reacciones y sentimientos. Hazle saber que está bien, que tú también los tienes y que lo entiendes.
  • Entender el tratamiento; enséñale que los efectos secundarios de los tratamientos como la quimioterapia, no significa que es mala y que te está enfermando nuevamente, sino que después de eso te sentirás mejor.
  • Cambios en la rutina; intenta mantener el día a día como es normalmente, y que sus rutinas sean lo más constante posible. No dejes de contarles cuando tengas tratamientos las cosas van a ser diferentes.
  • Deje que los niños ayuden; puedes dar cargos simples que antes hacías tú, de acuerdo a su edad, para que se sientan parte del momento. No abuses de ello, ya que la situación ya es bastante estresante para ellos. Por ejemplo, te pueden recordar tomar un medicamento a una determinada hora del día.
  • Hablar de la muerte; aunque sea duro y triste, debes estar preparado para tener esta conversación con los niños. Es muy difícil hablar de la muerte con los niños, porque recién a partir de los 10 años entienden qué es el final de la vida. Te aconsejamos que busques ayuda para poder hacerlo sin causar temor.