Carboxiterapia

Definición de Carboxiterapia

La carboxiterapia consiste en la aplicación subcutánea (debajo de la piel) de dióxido de carbono (CO2) con fines terapéuticos.

Procedimiento de Carboxiterapia

El tratamiento consiste en la inyección localizada de CO2 con una fina aguja, usando un equipo especial para realizar el procedimiento. Previo a la aplicación se define la velocidad de flujo del gas, la dosis administrada y el tiempo de duración.

La duración de una sesión de carboxiterapia es variable dependiendo de las zonas a ser tratadas. Generalmente se recomiendan por lo menos 10 sesiones para poder apreciar resultados del tratamiento.

Efectos de la Carboxiterapia

  • Hiperdistensión del tejido subcutáneo, por la acción vascular del CO2. Esto provoca la liberación de sustancias tales como la serotonina, la bradiquina, la histamina y catecolamina, que activan los receptores beta-adrenérgicos para estimular la lipólisis (destrucción de la grasa) de los tejidos adyacentes.
  • Desequilibrio en la oxigenación local, que es compensada aumentando el suministro localizado de O2. Esto provoca un efecto vasodilatador (los vasos sanguíneos se dilatan) y un incremento de la oxigenación del tejido.
  • Aumento de la velocidad del flujo sanguíneo.
  • Mejora del tono de la piel, ya que las toxinas desligadas durante el proceso se eliminan a través del sistema linfático.

Efectos secundarios de la Carboxiterapia

Los efectos secundarios de la carboxiterapia son mínimos, localizados siempre en la zona de aplicación: hematomas, sensación de ardor local o dolor leve.

Indicaciones más frecuentes

  • Celulitis
  • Grasa localizada
  • Circulación periférica
  • Fibrosis (post-quirúrgica)
  • Psoriasis
  • Flacidez cutánea
  • Estrías