Ébola

Definición de Ébola

Es un extraño y letal virus que causa sangrados en el cuerpo interna y externamente. Al expandirse a través del cuerpo, daña el sistema inmunológico y los órganos.

Síntomas y signos

Durante los primeros días podría asemejarse a la gripe. No obstante, entre los días 2-21 pueden aparecer síntomas más específicos (lo más frecuente es que aparezcan 8 a 10 días después de la exposición), que incluyen:

  • Fiebre alta (mayor a 38.6°C)
  • Dolor de cabeza severo
  • Dolor en músculos y articulaciones
  • Dolor de garganta
  • Sensación de debilidad
  • Dolor estomacal
  • Falta de apetito

Con el correr del tiempo, los síntomas empeoran:

  • Sangrado interno
  • Sangrado externo: de orejas, nariz y ojos
  • Vómitos
  • Toser sangre
  • Diarrea

Riesgos de contagio

Se propaga a través del contacto con la piel o fluidos corporales de animales infectados (por ejemplo: un mono, chimpancé o murciélago) para luego continuar su propagación de la misma manera entre las personas. No existe evidencia que mosquitos u otros insectos transmitan el virus. No se contagia a través del aire, agua o comida. Sin embargo, una persona con ébola que no presenta síntomas, también puede contagiar.

El Virus del Ébola se contagia por contacto directo (a través de heridas en la piel o mucosas de los ojos, nariz o boca) con:

  • Sangre o fluidos corporales (orina, saliva, sudor, heces, vómito, leche materna y semen) de una persona infectada con Ébola.

  • Objetos que han sido contaminados con el virus (como agujas o jeringas).

  • Animales infectados.

Pruebas y diagnóstico

A veces es difícil diagnosticar a una persona solo por los síntomas, especialmente en los primeros días. Si la persona tiene síntomas y ha tenido contacto con sangre o fluidos de alguna persona o animal infectado, debe ser ailada y revisada para poder hacer un diagnóstico apropiado.

Algunas de las pruebas que se utilizan para detectar el Ébola son: Prueba de ELISA, PCR, detección de anticuerpos IgM e IgG.

Tratamiento y medicinas

No existe ninguna vacuna o medicamento para el Ébola que haya sido aprobado por las mayores organziaciones reguladoras, como la FDA de Estados Unidos. Algunos tratamientos y vacunas están siendo desarrollados, pero su efectividad y seguridad no han sido aún comprobadas.

El tratamiento busca principalmente tratar los síntomas, y mientras más temprano se comienzan a utilizar, los pacientes tienen mejores posibilidades de supervivencia:

  • Fluidos endovenosos y electrolitos
  • Soporte con Oxígeno
  • Mantenimiento de la presión sanguínea
  • Tratar otras infecciones si ocurren

Prevención

Debido a que todavía no existe una vacuna preventiva, se recomienda no viajar a lugares donde se encuentra gente infectada. Si te encuentras en un área afectada o viajas a algún lugar donde se han reportado casos, se recomienda:

1) Higiene adecuada: lavarse las manos con jabón o alcohol gel y evitar contacto con sangre y fluidos corporales.

2) Evitar contacto con objetos que han sido utilizados en personas infectadas.

3) Evitar rituales religiosos en los entierros que incluyan tocar el cuerpo de personas que han muerto por Ébola.

4) Evitar contacto con murciélagos y monos.

5) Si regresas de una zona afectada, monitora la aparición de síntomas por lo menos por 21 días. Si aparece algún síntoma busca atención médica de inmediato.

6) Trabajadores de salud deben usar equipos de protección como vestimenta, máscaras, guantes, gorros y lentes.

¿Sabias que?

  • El Ébola mata al 90% de las personas infectadas.

  • Existen 5 tipos de virus por Ébola y 4 de ellos afectan a los humanos.

  • Apareció por primera vez durante el año 1976 en la República Democrática de Congo, África.

  • Recibe el nombre del Río Ébola, el cual se encuentra cerca de una de las aldeas en la República Democrática de Congo, donde apareció por primera vez.

La cita médica

Cuando un paciente acude a consulta por alguna molestia o síntoma, el médico, antes de realizar cualquier prueba, elabora una historia clínica. Esta incluye los antecedentes familiares y personales del paciente y sus hábitos de vida.

La historia clínica, junto con la exploración física, permite obtener una serie de datos que pueden hacer sospechar la existencia de algún problema de salud.

En función del resultado de la exploración y según los posibles diagnósticos, el médico propondrá -si fuera necesario- la realización de las pruebas que considere necesarias, que podrían incluir:

  • Análisis de sangre, orina, heces.
  • Marcadores tumorales o inmunoglobulinas.
  • Pruebas de imagen; radiografías, tomografías, ecografías, resonancias, gamagrafias, etc.

Infografía

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